¿Qué ocurre cuándo todo te cansa, cuando has dejado de sentirlo, cuando no soportas ni tu propia rutina, ni siquiera a ti y a pesar de todo, cualquier cambio te descoloca? Nininininini: BLOQUEO MENTAL: vamos a escribir... Todo irrita, incluso lo poco que antes no lo hacía, pero (ya) es tan fácil evadirme y pasar...
Estás ahí...leyéndolo, por casualidad, sin motivo aparente, porque por lo visto, en "esto" todo vale y puestos a decir la primera cosa que venga a la cabeza, ahora digo no, ahora digo que sí, ahora digo lo que tú quieras... ¿y qué? ¿No te gusta?
Por lo visto es una moda lo de tener 1000 caras y mostrarlas todas a la vez, suena divertido desconcertar a la gente. "Supera esto, no serás capaz" - sale por los altavoces...
Después de todo, de estar seguro, de tener las cosas claras, da la vuelta el mundo y ¡oh, qué inesperado! Ya ni me importa. Enhorabuena, he superado esto y he sido capaz.
Ahora que controlo mi gravedad y decido dónde perderme... Me voy a comer el mundo y todos los helados que existan; ya, ya lo sé..en Noviembre...un helado no es lo más coherente, pero ¿desde cuándo hay algo coherente aquí?
miércoles, 14 de noviembre de 2012
sábado, 20 de octubre de 2012
Incandescentes
Voy,
incandescente,
entre el polvo de lo nuestro
que me enciende y me apaga,
a embestidas voy tragando,
me matas, te mato.
Y en nuestro universo,
astronauta de mis lunares
como meteoros fugaces
ardiendo, en el vacío,
incandescentes...
incandescente,
entre el polvo de lo nuestro
que me enciende y me apaga,
a embestidas voy tragando,
me matas, te mato.
Y en nuestro universo,
astronauta de mis lunares
como meteoros fugaces
ardiendo, en el vacío,
incandescentes...
Baile en espiral
Tropecé,
con la punta de tus zapatos,
me subías, bailábamos, me llevabas...
Y en el baile en espiral
las sirenas nos miraban...
Qué facil parece ser inmortal
mientras nadie conoce la próxima canción
con la punta de tus zapatos,
me subías, bailábamos, me llevabas...
Y en el baile en espiral
las sirenas nos miraban...
Qué facil parece ser inmortal
mientras nadie conoce la próxima canción
jueves, 11 de octubre de 2012
In-ESTABILIDAD
Recuperando estabilidad.... Porque ya no pesas. Me abrazo al edredón si tengo frío, me pongo los guantes si se me congelan las manos, y los labios se cortan por el viento del invierno, y me río de la situación, porque ahora sí que puedo reirme y alegrarme de esto.
No quiero escribirte, no voy a escribirte, pero supongo que algo tendré que hacer con esta cabecita que es como es, tan inestable como cuerda aparenta. Y si queremos ser imprevisibles... Todos podéis daros por aludidos. O ninguno.
No estoy melancólica, ni triste, ni con remordimientos, ni con miedo, ni mintiéndome como antes... y qué alivio. Está bien volver a la estabilidad después de un caos que has aprendido a controlar... y qué divertido es, y cuánto me gusta(s). Ya puedo gritarlo.
Estoy llena. Llena de mí y de nadie más. Llena de ganas, de errores, de estupideces, de llantos de risa, de situaciones de dos, y de uno... y qué pena que no sepas apreciar cuánto me quiero.
Nadie tiene la culpa, ni siquiera tantas barreras que ninguno se preocupa de saltar, porque la tranquilidad de uno mismo es lo que tiene prioridad, pero aquí nada acaba, solo comienza de nuevo de manera distinta a la anterior, y que así siga...
domingo, 2 de septiembre de 2012
Bienvenido, como siempre.
Hola, otro año más estás aquí, nos volvimos a encontrar.
Has vuelto a sembrar el caos. Acabas de llegar y todo el mundo habla de ti. No sé por qué la gente te aprecia tan poco, a mí me gustas. No te preocupes, yo sé quererte.
Cada año me sorprendes más, pero en ciertos aspectos, nunca cambias.
Ya hay menos luz de lo habitual, y atardeces más temprano. Te llevas el calor asfixiante y dejas las tardes con la temperatura justa para pedirte la chaqueta.
Cambias el helado que congela los dientes por el café que me quema la lengua.
Los parques se quedan vacíos de niños, de palas y de pelotas, para dar cobijo a los más enamorados.
El cielo cambia de color y compañía; su azul se vee inundado por pájaros que buscan lugares menos fríos, y las cometas se recogen para hibernar.
Ya no hay terrazas ni gotas que recorran vasos de refrescos.
Ya no hay terrazas ni gotas que recorran vasos de refrescos.
¿Y aún crees que son pocos cambios?
Mis manos vuelven a congelarse para poder guardarlas en tus bolsillos, o en tu espalda, y mi piel se pone de gallina con más facilidad. Los labios se cortan sin querer, y todo empieza a reclamar el calor que antes tenía de más.
Dormir solo con una camiseta empieza a ser insuficiente, y las sábanas ya no son un estorbo.
Recupero la noción del tiempo. Las tardes de domingo reaparecen y con ellas, todas sus consecuencias. Traes el orden a mi cabeza, cambias los hielos por los libros, las pajitas por los bolígrafos y recuperas a todos aquellos que habían desaparecido, o lo intentas.
Dormir solo con una camiseta empieza a ser insuficiente, y las sábanas ya no son un estorbo.
Recupero la noción del tiempo. Las tardes de domingo reaparecen y con ellas, todas sus consecuencias. Traes el orden a mi cabeza, cambias los hielos por los libros, las pajitas por los bolígrafos y recuperas a todos aquellos que habían desaparecido, o lo intentas.
Tienes el poder de arreglar lo que se rompió en los meses que ardían. Ofreces segundas, o terceras oportunidades.
Me prometes no contar a nadie lo que veas cuando las tardes oscurecen, es nuestro secreto.
Las marcas del sol en la piel comienzan a borrarse, y con ellas, las quemaduras del verano también se curan, igual que los recuerdos malos, y buenos; es como empezar de cero, a mitad de una estación.
Me prometes no contar a nadie lo que veas cuando las tardes oscurecen, es nuestro secreto.
Los abrazos recuperan su sabor, y no hay brazos vagabundos sin ser correspondidos. Volvemos a sacar los calcetines, cogemos las chaquetas y las niñas dejan de enseñar las rodillas bajo sus faldas.
Muchos no te quieren porque no saben todo lo que significas, todo lo importante que puedes llegar a ser, pero como siempre, yo me he fijado en ti, por tener todo lo que nadie sabe apreciar, todo lo que quiero.
Como siempre, bienvenido, Septiembre.
lunes, 27 de agosto de 2012
Sin corazón
Posiblemente no entiendas nada
de lo que decimos si no has estado en nuestra piel o has entrado en nuestro
caos sin pensar en las consecuencias.
Somos diferentes al resto de
mortales, y quien nos ha probado, lo sabe.
No queremos sufrir más de la
cuenta, no queremos amar más de la cuenta. No es el miedo lo que nos frena,
sino abismos de indecisiones injustificables.
No podemos dar razones porque
no las tenemos, somos así, sin más, sin que lo puedas comprender, y nunca
podrás decir que no estabas avisado. No tenemos explicaciones para nuestros
actos, así que no intentes buscar algo que no existe.
Creéis que somos frías, de
piedra, pero tenemos posiblemente más corazón que el resto, y a pesar de todo,
así es como nos llamáis, sin corazón. Somos frágiles, y ni siquiera puedes
notarlo. No estamos vacías, pero no nos gusta llenarnos de dolor inútil.
No pensamos. Vivimos y
sentimos más cada sensación, sin desaprovechar oportunidades, sin
arrepentirnos, sin que nada nos influya, y eso no debería convertirnos en
demonios.
No amamos sin querer, y a veces sin querer, amamos. Nos damos cuenta de las cosas de repente.
No amamos sin querer, y a veces sin querer, amamos. Nos damos cuenta de las cosas de repente.
No hacemos nada
intencionadamente. Todo daño causado es nuestra peor pesadilla. La indecisión y
las debilidades nos quiebran la cabeza, y al final terminan acabando contigo, que seguramente no hayas hecho nada malo.
Pocas excepciones podrían acabar con nosotras, pero ni te lo imaginarías.
Perfectas para unos, y otros nos matarían. No tengas grandes expectativas, porque podemos decepcionarte en cualquier momento, y sin darnos cuenta. No esperes clichés, ni "te quieros" que no sean de verdad. Demostramos sin tener que decir una sola palabra, y es justo lo que buscamos que hagan con nosotras. No pedimos príncipes, no queremos príncipes. Nos agobiamos rápido, y queremos deprisa.
Perfectas para unos, y otros nos matarían. No tengas grandes expectativas, porque podemos decepcionarte en cualquier momento, y sin darnos cuenta. No esperes clichés, ni "te quieros" que no sean de verdad. Demostramos sin tener que decir una sola palabra, y es justo lo que buscamos que hagan con nosotras. No pedimos príncipes, no queremos príncipes. Nos agobiamos rápido, y queremos deprisa.
Somos irracionales, y es que “un
día queremos dejar el mundo entero por ti, la misma noche nos aburrimos y no
eres para nosotras”. ¿Y nos ves preocupadas? Lo que hacemos, lo hacemos de
verdad. Preferimos pedir perdón que permiso, y las consecuencias nunca son
peores que el motivo por el que hemos arriesgado. Merece la pena.
No lo estás entendiendo,
¿verdad? Es de locos, y solo entre locos nos entendemos.
martes, 17 de julio de 2012
Carretera y speed... toda la noche
Coincidencia. Rencuentro. Sonrisa. Mirada. Beso. Gemido.
Llanto. Rencuentro. Final feliz.
TIC
TAC
TIC
TAC
La misma sensación de siempre tras ver una película de
amor.
Suspiro.
Ilusos. No hacen películas de la chica mala. Quizá porque
nadie las quiere. Quizá porque no existen. Quizá porque nadie quiere que
existan.
Tan poderosa y tan frágil. Contradictorio, ¿no?
Adictiva. Droga. Te mata. Por desgracia el deseo supera
al miedo de encontrarte con una de ellas.
La imaginación deja de estar bajo tu control. La has
visto tantas veces que te está volviendo loco. Demasiada intriga para tantas
ganas. Dale otra calada a ese cigarro de la risa. Ahora solo quieres sentir.
Fingir que la tienes. Parece que puedes tocarla. Parece que puedes morderla el
cuello. Se te desvanece, igual que el humo en tu garganta.
Una chica mala, que te haga quebrarte la cabeza. Intenta
comprender cada palabra que se desliza por tus sábanas; cada silencio que
revienta tus oídos; cada falso gemido. Lo sabes, te encanta. Quieres más. Adictiva. Droga. Te mata.
No hacen películas de la chica mala. No se encuentran
fácilmente. Pocos tienen la desgracia de disfrutar de ellas. Demasiado
complicadas. Demasiado impredecibles. Demasiado poderosas. Demasiado frágiles.
Nunca demasiado arriesgado.
Una historia de película. Sin segundas partes. Indefinida.
Sin principio, ni final. Parando el tiempo. Sólo…detenlo. Para ti. Para tu
chica mala. Para que deje de ser una imaginación y te invada inútilmente.
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